
Curiosidades sobre los idiomas más dificiles de aprender
Author:
Lorena López
Aprender un nuevo idioma puede significar un reto para algunas personas, sin embargo, los beneficios que ofrece son una muy buena recompensa: comprender otras culturas, abrir tu mente a nuevas formas de pensar y de ver el mundo.
Es importante mencionar que no todos los idiomas presentan el mismo nivel de dificultad para los estudiantes. Algunos desafían a la memoria, otros a la pronunciación o incluso nuestra forma de estructurar las ideas para formar oraciones que nos permitan comunicarnos de manera correcta.
Por eso, cuando hablamos de los idiomas más difíciles de aprender, no solo tomamos en cuenta cuántas palabras nuevas tenemos que memorizar, sino las estructuras y sistemas de escritura que pueden ser completamente desconocidos.
Conocer las particularidades de un idioma que se comenzará a aprender no solo te ayuda a prepararte para lo que será tu recorrido del aprendizaje, pero también te ayudará a comprender cómo funciona el lenguaje humano en distintas partes del mundo. Además, puede ser una gran fuente de motivación para aquellos estudiantes que buscan un reto intelectual o quienes buscan aprender un idioma nuevo por cuestiones laborales, académicas o culturales.
En este artículo, descubrirás curiosidades y características que hacen únicos a algunos de los idiomas más difíciles de aprender, así como consejos que te ayudarán a afrontar el reto de aprenderlos, para mantenerte con una mentalidad positiva ante la diversidad lingüística del mundo.
¿Qué hace que un idioma sea difícil de aprender?
La dificultad de un idioma depende en gran medida del idioma nativo del estudiante, pero existen diversos factores que suelen diferenciar el aprendizaje para la mayoría de los hablantes no nativos. A continuación, hablaremos de algunos de ellos:
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El sistema de escritura: aprender un alfabeto completamente nuevo o bien, un sistema basado en caracteres puede ser uno de los mayores retos para los estudiantes de un nuevo idioma. No solo es memorizar símbolos, sino también entender y comprender cómo es que se combinan y los diferentes sonidos que representan de acuerdo a su escritura y mezcla con otros.
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La pronunciación: algunos idiomas requieren aprender sonidos que no existen en otros idiomas, lo que obliga al estudiante a poner especial atención y a entrenar su oído para pronunciar de manera correcta cada uno de ellos.
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Gramática: la gramática tiene reglas irregulares, cambios constantes en palabras o estructuras diferentes o flexibles. Esto puede causar confusión, especialmente durante las primeras etapas del proceso del aprendizaje.
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Tonos y alfabetos nuevos: algunos idiomas cuentan con declinaciones múltiples o con cambios de entonación de acuerdo con el contexto en el que te estás comunicando. Todos requieren un nivel alto de atención y una práctica constante para comprenderlo.
Al aprender un nuevo idioma, es importante desmitificar la dificultad y abordar el aprendizaje con expectativas reales respecto a lo que te enfrentarás en el camino. Sin embargo, con la guía correcta, lograrás aprenderlo de manera fluida.
Curiosidades sobre 11 de los idiomas más difíciles de aprender
Así como podemos hablar de la dificultad de cada uno de ellos y qué los hace diferentes, es importante hablar de sus curiosidades y lo que los hace únicos en el mundo.
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Chino mandarín: es famoso por su sistema de escritura; una de sus curiosidades más interesantes es que este idioma no tiene un alfabeto como tal. Cada caracter representa una sílaba y, en algunos casos, hasta una idea completa. Además, cada sílaba puede cambiar de significado de acuerdo a su entonación.
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Japonés: el japonés combina tres sistemas de escritura: hiragana, katakana y kanji. Una de las curiosidades más interesantes de este idioma es que los kanji son de origen chino y pueden tener varias lecturas de acuerdo a su contexto. Otra es que el orden de las frases es muy distinto al español o al inglés, lo que obliga al estudiante a reestructurar su forma de pensar para construir oraciones.
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Árabe: este idioma se escribe de derecha a izquierda y su alfabeto cambia de forma de acuerdo a la posición de la letra en cada palabra. Existe una diferencia notable entre el árabe que conocemos como “estándar” y el que se usa para hablar en diferentes áreas del país.
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Ruso: el alfabeto cirílico puede resultar a primera vista intimidante, sin embargo, lo que hace diferente a este idioma es que muchas palabras no usan artículos, como “él” o “la”, y su sistema gramatical hace que las palabras cambien de forma según su función en la oración.
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Coreano: aunque su alfabeto, el hangul, parece complejo, en realidad fue diseñado para ser fácil de aprender. Su dificultad real está en los niveles de formalidad, pues cambia de acuerdo con la edad, estatus social y la relación que existe entre los hablantes.
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Húngaro: el húngaro se diferencia de la mayoría de los idiomas europeos debido a que utiliza numerosos sufijos para expresar lo que en otros idiomas conocemos como preposiciones. Esto hace que las palabras puedan ser largas, pero también son precisas.
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Finés: la complejidad de este idioma radica en su gramática y su sistema de casos. Es un idioma muy lógico, así que, una vez que entiendes sus reglas, será fácil de aprender. Este idioma no tiene género gramatical, lo que simplifica algunos aspectos del aprendizaje.
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Islandés: este idioma ha cambiado muy poco desde la Edad Media. Gracias a eso es que los islandeses pueden leer textos antiguos con facilidad. Su dificultad radica en sus declinaciones y en su pronunciación, pues es muy específica.
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Hebreo: el hebreo moderno se escribe sin vocales en la mayoría de los textos, por lo que el estudiante que está aprendiendo debe deducirlas por el contexto. Es uno de los pocos idiomas antiguos que ha sido revitalizado y adaptado para el uso cotidiano moderno.
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Polaco: este idioma destaca por su compleja pronunciación y su combinación de consonantes, lo que hace que algunas palabras puedan parecer trabalenguas durante los primeros meses de aprendizaje. Sin embargo, es un idioma muy expresivo, por lo que es muy interesante aprenderlo.
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Alemán: aunque es uno de los idiomas más estudiados, el alemán entra en la lista porque contiene palabras compuestas muy largas. Con una sola palabra puedes describir conceptos específicos, lo que en otros idiomas significaría una frase completa.
Persona estudiando uno de los idiomas más difíciles de aprender.
Consejos para aprender idiomas difíciles
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Paciencia: el proceso de aprendizaje de uno de los idiomas más complejos puede ser lento al inicio, pero no es imposible. Con el enfoque y dedicación adecuados podrás avanzar.
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Constancia: lo mejor es aprender paso a paso, así comprenderás las bases del idioma antes de comenzar a aprender estructuras complejas que puedan confundirte.
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Motivación: encontrar contenidos, videos, series o películas en las que puedas escuchar el idioma que estás aprendiendo es una herramienta valiosa que te llenará de entusiasmo al identificar tu progreso.
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Recursos: gracias a los recursos adecuados, tales como materiales, documentos, libros y ejercicios, podrás evaluarte y conocer tu nivel en el idioma.
¿Qué idioma te gustaría aprender?
Conocer cuáles son los idiomas más complejos del mundo nos recuerda que cada uno de ellos es una ventana abierta para conocer más culturas y lo que nos rodea en el mundo.
Algunos idiomas más difíciles de aprender presentan mayores desafíos, pero también ofrecen grandes recompensas personales, cognitivas y culturales.
Si estás pensando en aprender uno de estos idiomas, hacerlo con el acompañamiento y los recursos adecuados puede hacer la diferencia. En Berlitz, contamos con cursos de idiomas diseñados para adaptarse a distintos niveles, objetivos y estilos de aprendizaje, ayudando a que el aprendizaje, aunque sea desafiante, se vuelva accesible.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los mitos sobre los idiomas difíciles de aprender?
Uno de los mitos más comunes es que solo hay un cierto número de personas que tienen el “talento” de aprender estos idiomas. En realidad, aprenderlos depende de la constancia, la motivación y el método de estudio de cada persona.
¿Por qué aprender un idioma difícil puede ser muy gratificante?
Aprender un idioma difícil se puede traducir en un logro personal. Además de impulsar las oportunidades que encontrarás en tu vida académica o profesional, aprender un idioma complejo permite comprender más del mundo y desarrollar habilidades cognitivas avanzadas.


